Hace apenas dos años, la familia Rojas atendía un pequeño local en el centro de Los Ángeles. Hoy, su tienda de productos artesanales es una de las más visitadas en Apialan.
El comienzo
"Todo empezó cuando mi mamá comenzó a tejer bufandas para regalar en Navidad", cuenta María Rojas, la fundadora. "La gente empezó a pedirlas y decidimos probar vendiendo en línea."
El punto de inflexión
El verdadero cambio llegó cuando decidieron unirse a Apialan. "La plataforma nos dio visibilidad que no podíamos conseguir solos. De repente, estábamos vendiendo a clientes de toda la región."
El crecimiento
Hoy emplean a 8 personas del barrio y han duplicado sus ventas cada año. Su éxito demuestra el potencial del comercio local cuando se combina con tecnología.
"Lo más importante es nunca perder la esencia local", concluye María. "Nuestros clientes nos eligen porque somos de aquí."